Cuando en enero de 2010 Steve Jobs, entonces presidente de Apple, anunció el iPad original, creó una nueva categoría de cómputo que llevaba más de una década de promesas y pocas realidades. Poco después, decenas de fabricantes quisieron ingresar a esta categoría con diferentes armas, enfoques y sistemas operativos, pero sin una visión clara y sin la capacidad real de ejecución para convertirse en una amenaza real para Apple, el creador y rey de la categoría. La falta de una versión de la plataforma Android para tablets pesó mucho en esta situación, y por eso se decía que la guerra de tablets en realidad no había comenzado.
Ahora, con el Galaxy Tab 10.1, que llegó hace algunos meses al mercado colombiano, podemos anunciarlo con certeza: ¡bienvenidos a la guerra de los tablets! Con él, el iPad 2 empezó a tener contendores de peso –esto no es literal: es más liviano y plano que el tablet de la manzana–, y en esta guerra, como en muchas otras de la industria tecnológica, los ganadores podemos ser los usuarios, que contamos con más alternativas y vemos que los proveedores se exigen mucho más para satisfacer nuestras necesidades y expectativas.
¿Qué convierte al Samsung Galaxy Tab 10.1 en la primera verdadera amenaza al iPad 2? A simple vista, podría mencionarse que es de los primeros tablets que soportaron el la primera versión de Android para tablets, Honeycomb –aunque el pionero fue el Motorola Xoom–.
Pero más allá de Honeycomb, no se trata de que el Galaxy Tab tenga un arma secreta, sino de una suma de características que, para quienes no han tenido tablets o para los que prefieren el sistema operativo Android sobre el de Apple, hacen que se convierta en una gran alternativa.
Primera mirada
Antes de entrar en detalles, conozcamos algunas especificaciones técnicas del dispositivo: tiene un procesador NVIDIA Tegra 2, de doble núcleo y 1 GHz, igual al de otros jugadores con sistema Android como el Motorola Xoom y el ASUS Eee Pad Transformer, y tan poderoso como el del iPad 2.
Cuenta con tarjeta gráfica NVIDIA GeForce, 1 GB de memoria y pantalla táctil capacitiva de 10,1 pulgadas y con resolución de 1.280 por 800 píxeles, iguales a la de sus colegas del mundo Android, pero superiores a los del iPad 2.
Además, tiene una capacidad de almacenamiento de 16 GB, igual a la del modelo más económico de Apple, y su precio similar (el modelo más barato, sin conectividad 3G, vale 499 dólares en Estados Unidos, y 1,1 millones de pesos en Colombia, mientras que la versión 3G de 16 GB cuesta 1,5 millones).
Todo esto viene en un empaque atractivo, más plano que el de sus rivales (solo 8,6 milímetros), con un rostro hecho con el resistente vidrio Gorila –que protege la pantalla y evita tener que agregarle forros o películas protectoras–, y una superficie de plástico blanco en la parte trasera, que si bien no luce tan elegante como el aluminio del iPad 2, permite que el Galaxy Tab sea más liviano (560 gramos), tenga mejor agarre en las manos, resulte muy cómodo de usar y sea menos amenazado por los rayones.
Alto poder, sin exageraciones
Las especificaciones de hardware mencionadas son más que suficientes para que el Galaxy Tab responda bien ante un uso exigente (por ejemplo, uso simultáneo de varias aplicaciones, con reproducción de video y juegos incluidos).
Si bien la experiencia táctil no llega a ser como la de su hermano, el teléfono inteligente Samsung Galaxy S II –que es calificado como el gran rival del iPhone, y cuya experiencia táctil es fluida aún en las condiciones de uso más demandantes–, es muy aceptable. Sin embargo, en algunos casos cambiar de 'página', desplazar elementos en la pantalla o cambiar la orientación de vertical a horizontal puede causar pequeños saltos, aunque probablemente esto sea un asunto por mejorar de Android en próximas versiones, ya que no se trata de una tarea pesada para su poderoso hardware.
Recomendación: no habilite los live wallpaper (fondos de escritorio interactivos), pues pueden hacer que el equipo se sienta lento e incluso que deje de responder a los estímulos táctiles.
Aquí vuelve a ser una ventaja clave que soportara Honeycomb, pues las posibilidades de que se actualice a futuras versiones de Android y corrija estas pequeñas molestias son mucho mayores que las de tablets con versiones antiguas. En concreto, el Galaxy Tab 10.1 podrá actualizarse a Ice Cream Sandwich hacia el segundo trimestre de 2012, algo que muchos tablets no podrán hacer o tardarán más en conseguirlo.
Una mirada más detallada del exterior de este tablet nos muestra otras características interesantes. En su perímetro aparecen algunos botones esperados. Arriba (colocándolo horizontalmente) aparecen el botón de encendido/bloqueo, y los controles de volumen, que funcionan muy bien (aunque, al ponerlo verticalmente, para bajar el volumen se deberá presionar el control de arriba, y viceversa, lo cual no resulta del todo intuitivo). También se encuentra el jack de audio estéreo, que funciona sin problemas.

A ambos lados aparecen los dos pequeños altavoces, que ofrecen un buen volumen sin distorsiones. Por fortuna, están situados en la parte superior, por lo que el riesgo de taparlos con las manos es bajo. Y en la parte inferior aparece el puerto que conecta el tablet con una fuente de energía, un computador y accesorios –tales como un teclado físico–. A diferencia de la mayoría de los tablets y dispositivos de Android, que usan puertos estándar mini-USB, se trata de un conector propietario de Samsung, muy parecido al que usa Apple en sus dispositivos.
En tiempos en que los aspirantes a ingresar a la batalla juegan a incluir la mayor cantidad de puertos y opciones de expansión posible, Samsung apuesta por la simplicidad, algo que para algunos puede ser una desventaja, pero que al menos a Apple no le ha afectado. En concreto, el Galaxy Tab no tiene puerto para tarjetas microSD –así que su memoria interna es todo lo que puede llegar a tener de capacidad–, ni tampoco un puerto HDMI ni USB. Salvo por los usuarios que quieran ver en un televisor de alta definición los contenidos del tablet y no puedan hacerlo por la falta del puerto HDMI, los otros faltantes no parecen relevantes.
En cuanto a cámaras, el Galaxy Tab responde a las expectativas del usuario promedio: una cámara frontal, para videoconferencia, de 2 megapíxeles (1.600 por 1.200 píxeles), y una trasera de 3,2 megapíxeles (2.048 por 1.536). Por supuesto, quien quiera tomar fotografías de altísima resolución podrá sentirse frustrado, pero lo cierto es que un fotógrafo exigente no debería acudir a un tablet –así tuviera cámara de 12 megapíxeles– para hacer su trabajo.
El software, interesante mezcla de Google y Samsung
Si una crítica bien merecida se han ganado los fabricantes de teléfonos inteligentes basados en la plataforma Android es que decidieron diferenciarse con su propia interfaz táctil. En primer lugar, porque cada uno hace que Android funcione distinto, al menos en apariencia, y esto dificulte la adaptación de los usuarios que quieren ser fieles a Android pero que cambian de marca. Y en segundo término, porque en algunos casos esta interfaz es la causante de que el teléfono se sienta lento o lo táctil no funcione como se espera. Por eso, cuando Samsung anunció que llevaría su interfaz TouchWiz a los tablets, había alguna prevención, pero el fabricante hizo bien su tarea con el teléfono inteligente Galaxy S II y también lo logró con este tablet.
Con TouchWiz UX, el Galaxy Tab ofrece algunas características que lo diferencian de los tablets con el 'Android de fábrica': Live Panels, un grupo de widgets y páneles que brindan contenidos personalizados, como el estado del tiempo, actualizaciones de las redes sociales y aplicaciones, calendario, correo y mapas. También tiene una barra inferior de aplicaciones, al estilo de la de Windows y el dock de Mac OS X, que brinda acceso a las aplicaciones de uso frecuente. Tiene varios hubs, como el Social Hub, que integra toda la información de redes sociales, correo y otras fuentes, y el Media Hub. Además, incluye aplicaciones creadas por Samsung y preinstaladas en el dispositivo.
El Galaxy Tab 10.1 viene, de fábrica, con muchas de las aplicaciones de Google preinstaladas, así como otras adiciones de Samsung y otros desarrolladores, por lo que el usuario novato no tendrá que partir de cero para empezar a sacarle provecho al dispositivo.
La navegación en la Web, una de las actividades más comunes en un tablet, marca una buena experiencia en este, ya sea con el Navegador de Android o con Firefox, Opera, Dolphin u otros navegadores. Los promotores de Android y de los dispositivos basados en esta plataforma destacan como una de las grandes ventajas sobre los de Apple su capacidad de reproducir videos y otros contenidos en Flash (aunque no siempre funcionará recién se saque el tablet de su caja: en algunos casos deberá instalar Flash desde el Android Market). Esto, por lo pronto, seguirá siendo cierto, aunque Adobe ya anunció que el Flash Player para dispositivos móviles será historia.
En cuanto a disponibilidad de aplicaciones, si este almacén de Google no es suficiente, Samsung incluye Samsung Apps, su propia minitiendas de aplicaciones, en la que por ahora son todas gratuitas.
Otros detalles
Este Galaxy Tab promete una alta duración de la batería, y cumple: en nuestras primeras pruebas superó las ocho horas, en las que hizo tareas como navegación web, reproducción de video en línea y uso continuo de aplicaciones. En este aspecto no se queda atrás de sus rivales.
Un punto importante es el de la sincronización con el computador. Samsung no creó un software de sincronización, por lo que en un PC con Windows simplemente se verá como una memoria o un disco externo, mientras que en un Mac deberá esperarse a que Google actualice su aplicación Android File Transfer.
Conclusión
El Galaxy Tab 10.1, el más poderoso de la familia de tablets de Samsung, es también, por lo pronto, la apuesta más exitosa contra el iPad 2 en la lucha por el trono. Sin embargo, siguen surgiendo nuevos tablets que hacen que la competencia sea más reñida. Aunque no tiene las cámaras más poderosas ni cuenta con puerto HDMI, la adecuada combinación de hardware, software de Google y de Samsung, empaquetados en un diseño práctico y atractivo, logran un producto sólido, que no decepcionará incluso a quienes tengan altas expectativas, y que no quedará obsoleto en un buen tiempo, aunque surjan nuevas versiones de Android y aplicaciones más demandantes.




